Umberto Eco pretende reeditar y acortar El Nombre de la Rosa para acercarla al gran público; los "lectores" tienen una nueva ocasión para comprar la novela y dejarla en la estantería para fardar.
viernes, 22 de julio de 2011
El Nombre de la Rosa for Dummies
jueves, 21 de julio de 2011
Requiem for a President
jueves, 14 de julio de 2011
Introducing: Google+
lunes, 11 de julio de 2011
Go! Go! Power Ranger!
Ay la SGAE!
miércoles, 22 de junio de 2011
Quiet pride

Orgullo silencioso: Eso es lo que les queda a los organizadores del día del Orgullo Gay de Madrid después de que una ordenanza municipal prohibiera y luego restringiera las manifestaciones acústicas. Los conciertos serán escuchados con cascos e inaudibles para los vecinos y transeuntes durante la celebración. Está por ver si otras festividades de la ciudad, como Las Verbenas de la Paloma, también terminarán silenciándose.
domingo, 19 de junio de 2011
domingo, 12 de junio de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
The Decemberists_ The King Is Dead

The Decemberists llevan en marcha desde 2001, y este "The King Is Dead" es su sexto trabajo de estudio, así que aunque su presencia mediática se haya multiplicado exponencialmente en los últimos tiempos, no hemos de olvidar que no son unos recién llegados y están consiguiendo una sólida progresión basada en llamar la atención de unos cuantos nuevos fans con cada nuevo esfuerzo creativo que hacen.
Con "The Crane Wife" comenzaron a frecuentar las revistas de new hypes de medio mundo, mientras que con el siguiente "The Hazards Of Love" dieron una revolucionaria vuelta de tuerca a su sonido indie, valiéndose de un tono épico y sinfónico e invitando a media escena a colaborar en el resultado. "The King Is Dead", por su lado, funciona para los de Portland como ese disco con el que hacer "borrón y cuenta nueva", al presentarnos unas composiciones luminosas y optimistas, que beben del folk americano de raíces y en el que consiguen moverse como peces en el agua. Desde ese himno inicial que es "Don't Carry It All" que recuerda por su inmenso positivismo rítmico al "Wake Up" de Arcade Fire, pasando por el gusto añejo de "Rox In The Box" o la delicadeza de "Rise To Me" o "Dear Avery".
The Decemberists confeccionan un tratado repleto de melodías e instrumentaciones atemporales. Por momentos posan sus ojos en el blues americana de The Jayhawks ("Down By The Water" o "All Arise!"), para luego recorrer su propio camino repleto de guiños tradicionales, grandes arreglos de viento y piano y juegos melódicos a doble voz que podrían competir con los clásicos del género.
"The King Is Dead" es una gran jugada que situa a esta joven pero sobradamente preparada banda de Oregon como todo un referente del nuevo folk estadounidense. Una formación que por fin prescinde de cualquier elemento accesorio en su sonido y centran sus esfuerzos en la pasión y la sinceridad; esfuerzo que tiene por resultado las canciones más relevantes y efectivas de su discografía.
(publicado en elpesodelavida.com)
Amplifier_ The Octopus

Dejemos algo claro: Amplifier siempre ha sido una gran banda, llevan ya unos cuantos de duro trabajo y ofreciendo grandes composiciones de rock monolítico y grandilocuente (canciones de la talla de "One Great Summer" o "O Fortuna" no están al alcance de cualquiera), pero el gran paso adelante dado con "The Octopus" son palabras mayores. Más de dos horas de música repartida en dos cds y ejecutada con una maestría inusitada, un trabajo que les abre las puertas de los altares del rock progresivo, codeándose a la altura de los grandes del género como Porcupine Tree o Tool.
No voy a decir que se trate de una evolución sorprendente o forzada, puesto que los argumentos expuestos en este "The Octopus" no hacen si no ampliar la personalidad y potencial que la banda venía demostrando, aunque hay que decir que la fórmula ha sido mejorada y es aquí donde encuentra su perfecto equilibrio. Aunque a priori pueda abrumar el metraje del disco (16 canciones que se mueven en una media de 7 minutos por canción) llama la atención el enorme trabajo de estructuración y ritmo que le han dedicado al trabajo, compaginando los momentos más intensos con los calmados e hilando cada tema y sus grandes atmósferas de manera natural y equilibrada. La capacidad para ganar en intensidad desde "Minion's Song", el inspirado corte inicial, pasando por las magníficas "Interglacial Spell", "The Wave", "Planet Of Insects" o "The Emperor", hasta el maratoniano final con "Forever And More" responde a un cuidado interés de la banda por articular con maestría una obra compleja y enérgica. Amplifier saben moverse por pasajes de rock atemporal y épico sin caer en ningún momento en la afectación; han dado a luz un discurso claro y universal, con múltiples guiños al sonido de sus padres espirituales (Led Zeppelin, Black Sabbath...) pero con una voz personal y coherente.
"The Octopus" es ese disco con el que Amplifier llega a la edad adulta, un esfuerzo mastodóntico por ganarse su sitio personal en la música contemporánea, un trabajo exigente en el que perderse y dejarse llevar, ejecutado por una banda que se reivindica así como uno de los secretos mejor guardados del mundo del rock. Empezamos a recolectar candidatos para los listados de mejores discos de 2011.
(publicado en elpesodelavida)
miércoles, 19 de enero de 2011
Cake "Showrrom Of Compassion"

Se me ocurren pocas maneras mejores de empezar un año que con un nuevo disco de Cake recién salido del horno. Puede que no sea el grupo más prolífico sobre la faz de la tierra (ha llovido mucho en los casi 6 años que han pasado desde "Pressure Chief", su último disco de estudio) pero desde luego puedes confiar en que su férrea e impertérrita personalidad sigue intacta con el paso del tiempo. Es curioso cómo los rasgos estilísticos de los californianos (esos ritmos entre el folk y el funk, su cadencia melódica, sus letras ácidas y sus puntuales tics de trompeta) no han variado ni un ápice a lo largo de su carrera. 6 álbumes y 15 años después, una canción de Cake sigue siendo una realidad inmutable y reconocible, hasta el punto de que podrían intercambiarse entre sí en cualquiera de sus discos y nadie notaría la diferencia. Este gusto por la involución, y el hecho de que si hubo algún momento en el que estuvieron cerca del éxito masivo pasó de largo tiempo atrás (aquellos tiempos de "The Distance" o su versión de "I Will Survive"), les confiere un aura única de grupo de culto. Sus seguidores no piden más que esto: su pequeña y reconfortante ración de Cake de tanto en tanto.
Visto lo visto, nos va a tocar hilar fino para poner de manifiesto las diferencias relevantes de este "Showroom Of Compassion" dentro de su discografía. Probablemente con el tiempo podremos valorar mejor el peso de sus nuevas composiciones en el total de su repertorio, aunque a priori encontramos nuevas y dignas demostraciones de sus mejores talentos. El disco se abre con la mordacidad de "Federal Founding", que junto a "Mustache Man" y el single "Sick Of You" conforman un tridente rockero y efectivo; los de Sacramento no se reinventan pero siguen mostrándose en forma. Su capacidad para componer medios tiempos con melodías exquisitas se muestra nuevamente intacta, ahí están las inconmensurables "Long Time", "Got To Move" y "Winter" para demostrarlo. Durante el resto del metraje del disco (más bien corto, todo sea dicho) destaca la experimentación de "Easy To Crash" y los desarrollos de la instrumental "Teenage Pregnancy".
Y esto es todo amigos. Si el grupo repite su dinámica habitual, tendremos que esperar otros cinco años para volver a hincarle el diente a sus nuevas ideas, así que tendremos tiempo suficiente para empaparnos de nuevo de su sonido, de estos imprescindibles Cake que tan poco necesitan para ganarse nuestros oídos, que tan bien rentabilizan sus esfuerzos y que, hay que decirlo, tan bien firman las bandas sonoras de algunas de nuestras series favoritas.
(publicado en elpesodelavida)
lunes, 20 de diciembre de 2010
The Damned Things - Ironiclast

Supergrupos: dícese de aquellos conjuntos musicales formados por miembros de distintas bandas de éxito. The Wings, Temple Of The Dog, Down, A perfect Circle, Audioslave o Them Croocked Vultures... Una unión de talentos de la que, a menudo, el resultado final sale fortalecido y catapultado a la posteridad del rock con mayúsculas. Algo así como las "Patruyas X" del mundo del rock... El último ejemplo nos llega con el 2010 ya casi finiquitado, se trata de The Damned Things, un grupo nacido para hacernos mover la cabeza sin parar a ritmo de potente rock-metal con aires sureños. Formados por los guitarristas Scott Ian y Rob Caggiano (de los incombustibles Anthrax) el vocalista Keith Buckley (de ese monumento al "party hard" que son Every Time I Die), el guitarrista Joe Trohman y el batería Andy Hurley, (ambos de los pop-rockeros Fall Out Boy), consiguen sonar exactamente como la mezcla que imaginábamos: potentes, melódicos y con un puntillo macarra que les hace altamente adictivos. Es como si escucáramos a Pantera tocando en una fiesta de tributo a Kiss...
Ya con su carta de presentación, el single "We've Got A Situation Here", estos superhéroes musicales se postularon como toda una revelación (videoclip desternillante incluído) y lo cierto es que el resto del album responde a las espectativas creadas: riffs cortantes a manos de sus (nada menos que) tres guitarristas, una sección rítmica a la altura y un Keith Buckley pletórico en su papel de vocalista, demostrando que su registro melódico puede ser tan apabullante como el rasgado al que nos tenía acostumbrado con su banda. Temazos de la talla de "Bad Blood" (¿son unas castañuelas eso que suena en pleno climax de la canción? insuperable!), "Friday Night" o "Little Darling" consiguen un contrapunto único entre la potencia de sus ritmos y la perfección de sus estribillos. El trallazo incicial con ""Handbook For The Recently Deceased" es de por sí toda una declaración de intenciones, el pistoletazo de salida ideal para un metraje en el que no encontraremos ningún respiro, todo ello aderezado con toques blueseros que por momentos nos recordarán los mejores tiempos de Corrosion Of Conformity y que también ofrece un velado homenaje al inconmensurable legado de Dimebag Darrell y los suyos...
Con las listas de lo mejor del año ya prácticamente cerradas, The Damned Things llegan para reclamar su puesto, y desde luego no les faltan argumentos para conseguirlo. Larga vida al rock and roll.
(publicado en elpesodelavida)
jueves, 25 de noviembre de 2010
My Chemical Romance - Danger Days: The True Lifes Of The Fabulous Killjoys

Ya tenemos entre manos el esperadísimo cuarto disco de estos líderes de masas de New Jersey. Después de la conquista mundial que supuso su anterior "The Black Parade", ha llegado la hora de ofrecer una revalida digna. La papeleta no es nada fácil, ya que necesitan algo que colme las expectativas comerciales de sus millones de entusiastas seguidores y que aporte algo de madurez y trascendencia a su sonido. Podemos decir muchas cosas sobre My Chemical Romace, sobre lo mainstream de su propuesta o lo fugaz de su ascenso al estrellato, pero lo cierto es que, a día de hoy su talento les ha servido para renovarse y avanzar, ofreciendo siempre argumentos para respaldar su éxito. La pregunta es: ¿sigue "Danger Days..." esta dinámica ascendente?
Su nueva obra nos ha sido desvelada durante las últimas semanas en un esfuerzo mediático a la altura de las circunstancias y que ha tenido su página web como centro neurálgico. A través de ella hemos podido conocer ese mundo postapocalíptico y naïf que nos proponen en este nuevo trabajo conceptual. El grupo se convierte en The Killjoys, una suerte de fuerza rebelde juvenil con un panorama poco halagüeño por delante... Un propuesta visual potentísima y un tema de adelanto insuperable ("Na Na Na") hacían el resto para caldear el ambiente. El entusiasmo de miles de fans en todo el mundo (muchos de ellos, ya de por sí, hormonalmente exaltados) se hacía plausible.
A priori, "Danger Days..." quiere mostrar a unos My Chemical Romace que recuperan un sonido más primario, menos producido y más directo. La propia banda hablaba meses atrás de un viraje hacia el proto-punk de bandas como MC5 o The Stooges, y ciertamente algo similar habían apuntado en aquella acertada versión de "Desolation Row" del pasado año. Bajo estas coordenadas, nos sorprenden las mejores canciones de su nuevo album: la ya mencionada "Na Na Na", su segundo single "Sing" o esos monumentos al punk-rock más visceral que son "Party Poison" o "Vampire Money". Estos temas apuntan a una dirección enérgica, vigorosa y gratamente efectiva en pleno 2010: recuperar estructuras del rock y el punk clásico y añadir buenas dosis de talento para conformar himnos atemporales.
Otras piezas como la fresca y adictiva "Bulletproof Heart" o las baladas "The Only Hope For Me Is You" o "Summertime" nos devuelven a los My Chemical Romace que ya conocíamos en plena forma, mientras que otras canciones como "Destroya" (que incorpora algunos tambores tribales) o "Save Yourself, I Hold Them Back", aunque no destacan de la media, se mantienen en un buen nivel. Algo parecido pasa con la final "The Kids From Yesterday", una nueva balada de corte clásico y elegante (¿alguien dijo U2?) que cierra el disco de manera aceptable pero que no resulta imprescindible.
Hasta aquí las buenas noticias, porque a diferencia de sus anteriores esfuerzos discográficos, el resto del contenido de "Danger Days..." contiene ciertas fisuras preocupantes. Hacia el principio del disco nos encontramos "Planetary (Go!)" un coqueteo poco consistente con la música disco que, aunque el tiempo nos quite la razón y acabe siendo un single más en su colección, resulta un experimento fuera de contexto. Tres cuartas partes de lo mismo para "Scarecrow", un tema de corte casi indie y poco sustancial que bien podrían haberse ahorrado para alguna cara b.
Con este panorama por delante, y juntando todas las piezas del rompezabezas, podemos decir que "Danger Days..." es un muy buen disco, ya que contiene el material suficiente para transportar a los de New Jersey a una nueva y sólida etapa en su carrera, pero que naufraga en su intento por reunir demasiados estilos distintos bajo una misma bandera (algo que con "The Black Parade" supieron resolver mejor). Este cóctel de punk-rock primitivo, con determinados juegos electrónicos, momentos más pop y abundante presencia de baladas y medios tiempos acaba por diluir parte del entusiasmo inicial. A pesar de todo, las buenas sensaciones consiguen anular a las malas y terminas de escuchar el redondo con una sonrisa en los labios y la fuerte necesidad de darle de nuevo al play. Aunque para una banda como My Chemical Romance, para la que las exigencias siempre serán altas, eso no debería ser suficiente. Si "Danger days..." tuviera un par más de temas rockeros, la mitad de efectivos que "Na Na Na" o "Party Poison", en sustitución de esos otros eslabones más débiles, estaríamos ante la obra perfecta y compacta que podría haber sido. Unos estudiantes de sobresaliente que de momento se tendrán que conformar con el notable.
(publicado en elpesodelavida)
lunes, 8 de noviembre de 2010
Kings Of Leon_ Come Around Sundown

No poco tiempo llevan Kings Of Leon, unos auténticos supervivientes del mundo de la música, buscándose un sitio en la escena. Más de diez años después de su creación, esta banda compuesta por tres hermanos y un primo del profundo Tennesse ya pueden decir que lo han conseguido. Desde sus inicios como ojito derecho del exitoso revival retro garage de principios de década (junto con compañeros de generación como White Stripes o Jet) estos hijos de predicadores consiguieron llamar la atención del mercado europeo con su personal deje sureño. Más tarde llegó la mutación experimental del meritorio "Because Of The Times" y su consagración ante el público masivo con su ya penúltimo "Only By Night", con el que consiguieron números asombrosos y, por fin, reconquistar su Estados Unidos natal.
A día de hoy todavía tenemos que descubrir cual de todas estas reencarnaciones de la banda es la auténtica, aunque con este "Come Around Sundown" obtenemos algunas respuestas interesantes. Su nuevo disco no supone una revolución tan marcada como las anteriores, ni mucho menos, sigue las mismas coordenadas de su disco anterior: sonido minimalista, más grandilocuente en los momentos adecuados pero, por lo general, apoyado en una instrumentación básica y efectiva. Sumemos a esta fórmula una gran habilidad para desarrollar melodías de corte añejo y, como complemento final, la portentosa personalidad de la voz de Caleb Followill. Tal vez la mayor falla de este "Come Around Sundown" reside en que no podrá mantener las espectativas comerciales de su anterior "Only By Night". No existen aquí canciones del potencial radiable de "Sex On Fire" o "Use Somebody" con las que poder seguir la estela de los grandes recintos masivos a la más pura tradición de U2 (hits así, capaces de copar las radios de medio mundo durante meses, no se le ocurren a uno todos los días), aunque en términos generales se puede decir que este disco se nutre de una inspiración más sólida y regular que hace que, aunque carezca de esos momentos explosivos, funcione mejor como conjunto y como obra definitoria de la formación en un punto crucial de su trayectoria. Así, encontramos buenas canciones con pegada como "Radioactive" o "Pyro" (ambas, cartas de presentación del nuevo trabajo), "Mary", con un enérgico ritmo a lo años 50 u otras piezas para añadir a su amplio repertorio como "Back Down South" o "Pickup Truck".
Podemos decir que Kings Of Leon han decidido echar el freno a una evolución meteórica para recrearse en lo conseguido, enriquecer los matices de su paleta sónica y, sobre todo, distanciarse en lo posible de esa vorágine mediática con la que empezaron a lidiar hace un par de años. Con estas nuevas cartas sobre la mesa, parecen dar un mensaje claro a sus seguidores sobre quiénes son y qué les define a día de hoy, sin artificios ni falsas promesas. Ya no son los primos sureños de los Strokes ni tampoco se convertirán en los nuevos Coldplay. Son, sin embargo, una sólida formación con personalidad propia que se guardan el derecho a volver a reinventarse en cualquier momento. Hasta entonces, disfrutaremos de su intransferible propuesta actual.
(publicado en elpesodelavida)
martes, 26 de octubre de 2010
My Chemical Romance. Apollo Hammersmith, Londres. 23 de Octubre de 2010

Pocos grupos vienen a la mente que hayan tenido la explosiva proyección de My Chemical Romance... Hace sólo unos 8 años, estos tipos de New Jersey estaban presentando un decente album de debut, apadrinados por Geoff Rickly de Thursday y haciendo bolillos en antros de mala muerte para sus colegas... Luego llegó "Three Cheers For Sweet Revenge", un disco con pegada y asombrosas canciones que enganchó a toda la escena emocore y que a día de hoy sigue siendo copiado en todos los rincones del planeta. Después se sacaron de la manga ese grandilocuente alter ego al que llamaron "The Black Parade" y no hubo vuelta atrás: un sonido emo, pero más clásico y melodías altamente radiables les convirtieron en la última máquina de hacer dinero del rock americano. Ahora, a escasos días de la salida de su nueva bomba de relojería "Danger Days: The True Lives Of The Fabulous Killjoys", un artefacto, a priori, más desenfadado y directo que su predecesor, la banda sigue despertando pasiones allá donde va. El público de la londinense Apollo (muchos de los cuales habían pasado la noche anterior a la intemperie, o eso hacían pensar los edredones amontonados a la entrada del recinto) no iba a ser una excepción.
Los miles de jóvenes y no tan jóvenes que abarrotaban la sala, la mayoría uniformados a imagen y semejanza del grupo (el pelo teñido de rojo como el de Gerard Way es la nueva sensación), recibieron a unos afortunados Twin Atlantic en el papel de teloneros con un condescendiente respeto, pero fue cuando éstos terminaron, las luces se apagaron y My Chemical Romance irrumpieron en escena con su nuevo single, la adictiva "Na na na", cuando la euforia se desató. El grupo se mostró enérgico, liberado de sus operísticas puestas en escena de otras ocasiones y muy emocionado al poder presentar algunas nuevas canciones a sus incondicionales. Además de la incial "Na Na Na", avanzaron la ya conocida "The Only hope For Me Is You" (una efectiva balada con toques electrónicos), "Planetary (GO!)" (habrá que esperar para escuchar la versión de estudio, pero en directo no acabó de funcionar) y "The Kids From Yesterday" (otro medio tiempo que nos indica que su nuevo disco no va a ser tan incendiario como nos quieren hacer pensar). En todo caso, la ocasión era perfecta para disfrutar de un amplio repertorio (casi una hora y cuarenta y cinco minutos) donde se turnaron los momentos más emblemáticos de la banda ("Teenagers", "Helena", "I'm Not Ok" o "Welcome To The Black Parade"), con guiños a su pasado más punk ("Thank You For The Venom" o "Honey, This Mirror Isn't Big Enough For the Two of Us", con colaboración de dos motivadas fans incluída). El concierto se rubricó con "Famous Last Words" y con una íntima versión de "Cancer" sólo con voz y piano, ante la insistencia de un público entregado.
El concierto dejó un muy buen sabor de boca a todos los asistentes y funcionó como el perfecto placebo para amenizar la inminente llegada de su nueva obra. Londres (como la plaza estratégica que es en el mercado europeo) disfrutó de un tratamiento privilegiado por parte de una banda con un potencial sobradamente demostrado. El crecimiento del estatus de My Chemical Romance es, en gran medida, merecido y paralelo a sus méritos artísticos, a su talento y a su capacidad para enamorar a toda una joven generación de oyentes. Ya sólo nos queda tener "Danger days..." en nuestras manos y esperar que España entre en sus planes de gira futuros.
(publicado en elpesodelavida)
lunes, 25 de octubre de 2010
Korn - Korn III - Remember Who You Are
No se sabe muy bien por qué, pero el paso del tiempo no le está haciendo ningún favor a la carrera de Korn. Con sus dos o tres últimos intentos discográficos han naufragado estrepitosamente y parece que no vamos a descubrir de momento una excepción a esta regla... Al César lo que es del César, Korn fueron revolucionarios y mucho en un momento de encallamiento de la música extrema y durante más de 10 años (yendo de más a menos, pero manteniendo la dignidad) consiguieron mantener su estatus de gran banda, incluso cuando el género que les vio nacer cayó en desgracia (no olvidemos que las siete cuerdas, el chandal, las rastas y otras grandes patentes del nu-metal les pertenecen).
martes, 19 de octubre de 2010
Bring Me The Horizon_ "There is a hell, believe me I`ve seen it. There is a heaven, let's keep it a secret"
(publicado en elpesodelavida)
lunes, 18 de octubre de 2010
Brandon Flowers. Madrid. 9/10/2010
(escrito para elpesodelavida)








