miércoles, 19 de enero de 2011

Cake "Showrrom Of Compassion"


Se me ocurren pocas maneras mejores de empezar un año que con un nuevo disco de Cake recién salido del horno. Puede que no sea el grupo más prolífico sobre la faz de la tierra (ha llovido mucho en los casi 6 años que han pasado desde "Pressure Chief", su último disco de estudio) pero desde luego puedes confiar en que su férrea e impertérrita personalidad sigue intacta con el paso del tiempo. Es curioso cómo los rasgos estilísticos de los californianos (esos ritmos entre el folk y el funk, su cadencia melódica, sus letras ácidas y sus puntuales tics de trompeta) no han variado ni un ápice a lo largo de su carrera. 6 álbumes y 15 años después, una canción de Cake sigue siendo una realidad inmutable y reconocible, hasta el punto de que podrían intercambiarse entre sí en cualquiera de sus discos y nadie notaría la diferencia. Este gusto por la involución, y el hecho de que si hubo algún momento en el que estuvieron cerca del éxito masivo pasó de largo tiempo atrás (aquellos tiempos de "The Distance" o su versión de "I Will Survive"), les confiere un aura única de grupo de culto. Sus seguidores no piden más que esto: su pequeña y reconfortante ración de Cake de tanto en tanto.

Visto lo visto, nos va a tocar hilar fino para poner de manifiesto las diferencias relevantes de este "Showroom Of Compassion" dentro de su discografía. Probablemente con el tiempo podremos valorar mejor el peso de sus nuevas composiciones en el total de su repertorio, aunque a priori encontramos nuevas y dignas demostraciones de sus mejores talentos. El disco se abre con la mordacidad de "Federal Founding", que junto a "Mustache Man" y el single "Sick Of You" conforman un tridente rockero y efectivo; los de Sacramento no se reinventan pero siguen mostrándose en forma. Su capacidad para componer medios tiempos con melodías exquisitas se muestra nuevamente intacta, ahí están las inconmensurables "Long Time", "Got To Move" y "Winter" para demostrarlo. Durante el resto del metraje del disco (más bien corto, todo sea dicho) destaca la experimentación de "Easy To Crash" y los desarrollos de la instrumental "Teenage Pregnancy".

Y esto es todo amigos. Si el grupo repite su dinámica habitual, tendremos que esperar otros cinco años para volver a hincarle el diente a sus nuevas ideas, así que tendremos tiempo suficiente para empaparnos de nuevo de su sonido, de estos imprescindibles Cake que tan poco necesitan para ganarse nuestros oídos, que tan bien rentabilizan sus esfuerzos y que, hay que decirlo, tan bien firman las bandas sonoras de algunas de nuestras series favoritas.


(publicado en elpesodelavida)

lunes, 20 de diciembre de 2010

The Damned Things - Ironiclast


Supergrupos: dícese de aquellos conjuntos musicales formados por miembros de distintas bandas de éxito. The Wings, Temple Of The Dog, Down, A perfect Circle, Audioslave o Them Croocked Vultures... Una unión de talentos de la que, a menudo, el resultado final sale fortalecido y catapultado a la posteridad del rock con mayúsculas. Algo así como las "Patruyas X" del mundo del rock... El último ejemplo nos llega con el 2010 ya casi finiquitado, se trata de The Damned Things, un grupo nacido para hacernos mover la cabeza sin parar a ritmo de potente rock-metal con aires sureños. Formados por los guitarristas Scott Ian y Rob Caggiano (de los incombustibles Anthrax) el vocalista Keith Buckley (de ese monumento al "party hard" que son Every Time I Die), el guitarrista Joe Trohman y el batería Andy Hurley, (ambos de los pop-rockeros Fall Out Boy), consiguen sonar exactamente como la mezcla que imaginábamos: potentes, melódicos y con un puntillo macarra que les hace altamente adictivos. Es como si escucáramos a Pantera tocando en una fiesta de tributo a Kiss...

Ya con su carta de presentación, el single "We've Got A Situation Here", estos superhéroes musicales se postularon como toda una revelación (videoclip desternillante incluído) y lo cierto es que el resto del album responde a las espectativas creadas: riffs cortantes a manos de sus (nada menos que) tres guitarristas, una sección rítmica a la altura y un Keith Buckley pletórico en su papel de vocalista, demostrando que su registro melódico puede ser tan apabullante como el rasgado al que nos tenía acostumbrado con su banda. Temazos de la talla de "Bad Blood" (¿son unas castañuelas eso que suena en pleno climax de la canción? insuperable!), "Friday Night" o "Little Darling" consiguen un contrapunto único entre la potencia de sus ritmos y la perfección de sus estribillos. El trallazo incicial con ""Handbook For The Recently Deceased" es de por sí toda una declaración de intenciones, el pistoletazo de salida ideal para un metraje en el que no encontraremos ningún respiro, todo ello aderezado con toques blueseros que por momentos nos recordarán los mejores tiempos de Corrosion Of Conformity y que también ofrece un velado homenaje al inconmensurable legado de Dimebag Darrell y los suyos...

Con las listas de lo mejor del año ya prácticamente cerradas, The Damned Things llegan para reclamar su puesto, y desde luego no les faltan argumentos para conseguirlo. Larga vida al rock and roll.

(publicado en elpesodelavida)

jueves, 25 de noviembre de 2010

My Chemical Romance - Danger Days: The True Lifes Of The Fabulous Killjoys


Ya tenemos entre manos el esperadísimo cuarto disco de estos líderes de masas de New Jersey. Después de la conquista mundial que supuso su anterior "The Black Parade", ha llegado la hora de ofrecer una revalida digna. La papeleta no es nada fácil, ya que necesitan algo que colme las expectativas comerciales de sus millones de entusiastas seguidores y que aporte algo de madurez y trascendencia a su sonido. Podemos decir muchas cosas sobre My Chemical Romace, sobre lo mainstream de su propuesta o lo fugaz de su ascenso al estrellato, pero lo cierto es que, a día de hoy su talento les ha servido para renovarse y avanzar, ofreciendo siempre argumentos para respaldar su éxito. La pregunta es: ¿sigue "Danger Days..." esta dinámica ascendente?

Su nueva obra nos ha sido desvelada durante las últimas semanas en un esfuerzo mediático a la altura de las circunstancias y que ha tenido su página web como centro neurálgico. A través de ella hemos podido conocer ese mundo postapocalíptico y naïf que nos proponen en este nuevo trabajo conceptual. El grupo se convierte en The Killjoys, una suerte de fuerza rebelde juvenil con un panorama poco halagüeño por delante... Un propuesta visual potentísima y un tema de adelanto insuperable ("Na Na Na") hacían el resto para caldear el ambiente. El entusiasmo de miles de fans en todo el mundo (muchos de ellos, ya de por sí, hormonalmente exaltados) se hacía plausible.

A priori, "Danger Days..." quiere mostrar a unos My Chemical Romace que recuperan un sonido más primario, menos producido y más directo. La propia banda hablaba meses atrás de un viraje hacia el proto-punk de bandas como MC5 o The Stooges, y ciertamente algo similar habían apuntado en aquella acertada versión de "Desolation Row" del pasado año. Bajo estas coordenadas, nos sorprenden las mejores canciones de su nuevo album: la ya mencionada "Na Na Na", su segundo single "Sing" o esos monumentos al punk-rock más visceral que son "Party Poison" o "Vampire Money". Estos temas apuntan a una dirección enérgica, vigorosa y gratamente efectiva en pleno 2010: recuperar estructuras del rock y el punk clásico y añadir buenas dosis de talento para conformar himnos atemporales.

Otras piezas como la fresca y adictiva "Bulletproof Heart" o las baladas "The Only Hope For Me Is You" o "Summertime" nos devuelven a los My Chemical Romace que ya conocíamos en plena forma, mientras que otras canciones como "Destroya" (que incorpora algunos tambores tribales) o "Save Yourself, I Hold Them Back", aunque no destacan de la media, se mantienen en un buen nivel. Algo parecido pasa con la final "The Kids From Yesterday", una nueva balada de corte clásico y elegante (¿alguien dijo U2?) que cierra el disco de manera aceptable pero que no resulta imprescindible.

Hasta aquí las buenas noticias, porque a diferencia de sus anteriores esfuerzos discográficos, el resto del contenido de "Danger Days..." contiene ciertas fisuras preocupantes. Hacia el principio del disco nos encontramos "Planetary (Go!)" un coqueteo poco consistente con la música disco que, aunque el tiempo nos quite la razón y acabe siendo un single más en su colección, resulta un experimento fuera de contexto. Tres cuartas partes de lo mismo para "Scarecrow", un tema de corte casi indie y poco sustancial que bien podrían haberse ahorrado para alguna cara b.

Con este panorama por delante, y juntando todas las piezas del rompezabezas, podemos decir que "Danger Days..." es un muy buen disco, ya que contiene el material suficiente para transportar a los de New Jersey a una nueva y sólida etapa en su carrera, pero que naufraga en su intento por reunir demasiados estilos distintos bajo una misma bandera (algo que con "The Black Parade" supieron resolver mejor). Este cóctel de punk-rock primitivo, con determinados juegos electrónicos, momentos más pop y abundante presencia de baladas y medios tiempos acaba por diluir parte del entusiasmo inicial. A pesar de todo, las buenas sensaciones consiguen anular a las malas y terminas de escuchar el redondo con una sonrisa en los labios y la fuerte necesidad de darle de nuevo al play. Aunque para una banda como My Chemical Romance, para la que las exigencias siempre serán altas, eso no debería ser suficiente. Si "Danger days..." tuviera un par más de temas rockeros, la mitad de efectivos que "Na Na Na" o "Party Poison", en sustitución de esos otros eslabones más débiles, estaríamos ante la obra perfecta y compacta que podría haber sido. Unos estudiantes de sobresaliente que de momento se tendrán que conformar con el notable.

(publicado en elpesodelavida)

lunes, 8 de noviembre de 2010

Kings Of Leon_ Come Around Sundown


No poco tiempo llevan Kings Of Leon, unos auténticos supervivientes del mundo de la música, buscándose un sitio en la escena. Más de diez años después de su creación, esta banda compuesta por tres hermanos y un primo del profundo Tennesse ya pueden decir que lo han conseguido. Desde sus inicios como ojito derecho del exitoso revival retro garage de principios de década (junto con compañeros de generación como White Stripes o Jet) estos hijos de predicadores consiguieron llamar la atención del mercado europeo con su personal deje sureño. Más tarde llegó la mutación experimental del meritorio "Because Of The Times" y su consagración ante el público masivo con su ya penúltimo "Only By Night", con el que consiguieron números asombrosos y, por fin, reconquistar su Estados Unidos natal.

A día de hoy todavía tenemos que descubrir cual de todas estas reencarnaciones de la banda es la auténtica, aunque con este "Come Around Sundown" obtenemos algunas respuestas interesantes. Su nuevo disco no supone una revolución tan marcada como las anteriores, ni mucho menos, sigue las mismas coordenadas de su disco anterior: sonido minimalista, más grandilocuente en los momentos adecuados pero, por lo general, apoyado en una instrumentación básica y efectiva. Sumemos a esta fórmula una gran habilidad para desarrollar melodías de corte añejo y, como complemento final, la portentosa personalidad de la voz de Caleb Followill. Tal vez la mayor falla de este "Come Around Sundown" reside en que no podrá mantener las espectativas comerciales de su anterior "Only By Night". No existen aquí canciones del potencial radiable de "Sex On Fire" o "Use Somebody" con las que poder seguir la estela de los grandes recintos masivos a la más pura tradición de U2 (hits así, capaces de copar las radios de medio mundo durante meses, no se le ocurren a uno todos los días), aunque en términos generales se puede decir que este disco se nutre de una inspiración más sólida y regular que hace que, aunque carezca de esos momentos explosivos, funcione mejor como conjunto y como obra definitoria de la formación en un punto crucial de su trayectoria. Así, encontramos buenas canciones con pegada como "Radioactive" o "Pyro" (ambas, cartas de presentación del nuevo trabajo), "Mary", con un enérgico ritmo a lo años 50 u otras piezas para añadir a su amplio repertorio como "Back Down South" o "Pickup Truck".

Podemos decir que Kings Of Leon han decidido echar el freno a una evolución meteórica para recrearse en lo conseguido, enriquecer los matices de su paleta sónica y, sobre todo, distanciarse en lo posible de esa vorágine mediática con la que empezaron a lidiar hace un par de años. Con estas nuevas cartas sobre la mesa, parecen dar un mensaje claro a sus seguidores sobre quiénes son y qué les define a día de hoy, sin artificios ni falsas promesas. Ya no son los primos sureños de los Strokes ni tampoco se convertirán en los nuevos Coldplay. Son, sin embargo, una sólida formación con personalidad propia que se guardan el derecho a volver a reinventarse en cualquier momento. Hasta entonces, disfrutaremos de su intransferible propuesta actual.

(publicado en elpesodelavida)

martes, 26 de octubre de 2010

My Chemical Romance. Apollo Hammersmith, Londres. 23 de Octubre de 2010


Pocos grupos vienen a la mente que hayan tenido la explosiva proyección de My Chemical Romance... Hace sólo unos 8 años, estos tipos de New Jersey estaban presentando un decente album de debut, apadrinados por Geoff Rickly de Thursday y haciendo bolillos en antros de mala muerte para sus colegas... Luego llegó "Three Cheers For Sweet Revenge", un disco con pegada y asombrosas canciones que enganchó a toda la escena emocore y que a día de hoy sigue siendo copiado en todos los rincones del planeta. Después se sacaron de la manga ese grandilocuente alter ego al que llamaron "The Black Parade" y no hubo vuelta atrás: un sonido emo, pero más clásico y melodías altamente radiables les convirtieron en la última máquina de hacer dinero del rock americano. Ahora, a escasos días de la salida de su nueva bomba de relojería "Danger Days: The True Lives Of The Fabulous Killjoys", un artefacto, a priori, más desenfadado y directo que su predecesor, la banda sigue despertando pasiones allá donde va. El público de la londinense Apollo (muchos de los cuales habían pasado la noche anterior a la intemperie, o eso hacían pensar los edredones amontonados a la entrada del recinto) no iba a ser una excepción.

Los miles de jóvenes y no tan jóvenes que abarrotaban la sala, la mayoría uniformados a imagen y semejanza del grupo (el pelo teñido de rojo como el de Gerard Way es la nueva sensación), recibieron a unos afortunados Twin Atlantic en el papel de teloneros con un condescendiente respeto, pero fue cuando éstos terminaron, las luces se apagaron y My Chemical Romance irrumpieron en escena con su nuevo single, la adictiva "Na na na", cuando la euforia se desató. El grupo se mostró enérgico, liberado de sus operísticas puestas en escena de otras ocasiones y muy emocionado al poder presentar algunas nuevas canciones a sus incondicionales. Además de la incial "Na Na Na", avanzaron la ya conocida "The Only hope For Me Is You" (una efectiva balada con toques electrónicos), "Planetary (GO!)" (habrá que esperar para escuchar la versión de estudio, pero en directo no acabó de funcionar) y "The Kids From Yesterday" (otro medio tiempo que nos indica que su nuevo disco no va a ser tan incendiario como nos quieren hacer pensar). En todo caso, la ocasión era perfecta para disfrutar de un amplio repertorio (casi una hora y cuarenta y cinco minutos) donde se turnaron los momentos más emblemáticos de la banda ("Teenagers", "Helena", "I'm Not Ok" o "Welcome To The Black Parade"), con guiños a su pasado más punk ("Thank You For The Venom" o "Honey, This Mirror Isn't Big Enough For the Two of Us", con colaboración de dos motivadas fans incluída). El concierto se rubricó con "Famous Last Words" y con una íntima versión de "Cancer" sólo con voz y piano, ante la insistencia de un público entregado.

El concierto dejó un muy buen sabor de boca a todos los asistentes y funcionó como el perfecto placebo para amenizar la inminente llegada de su nueva obra. Londres (como la plaza estratégica que es en el mercado europeo) disfrutó de un tratamiento privilegiado por parte de una banda con un potencial sobradamente demostrado. El crecimiento del estatus de My Chemical Romance es, en gran medida, merecido y paralelo a sus méritos artísticos, a su talento y a su capacidad para enamorar a toda una joven generación de oyentes. Ya sólo nos queda tener "Danger days..." en nuestras manos y esperar que España entre en sus planes de gira futuros.

(publicado en elpesodelavida)

lunes, 25 de octubre de 2010

Korn - Korn III - Remember Who You Are

No se sabe muy bien por qué, pero el paso del tiempo no le está haciendo ningún favor a la carrera de Korn. Con sus dos o tres últimos intentos discográficos han naufragado estrepitosamente y parece que no vamos a descubrir de momento una excepción a esta regla... Al César lo que es del César, Korn fueron revolucionarios y mucho en un momento de encallamiento de la música extrema y durante más de 10 años (yendo de más a menos, pero manteniendo la dignidad) consiguieron mantener su estatus de gran banda, incluso cuando el género que les vio nacer cayó en desgracia (no olvidemos que las siete cuerdas, el chandal, las rastas y otras grandes patentes del nu-metal les pertenecen).

Hoy por hoy, y con un título tan desafortunado como el que nos acompaña, intentan una enésima revalida, y de nuevo nos salen con aquello de la vuelta a los orígenes, una estrategia manida que ya les funcionó a medias en aquel "Take A Look In The Mirror" de 2004 y que con este noveno disco convence menos todavía. El caso es que da igual que se muestren más producidos, más viscerales, que decidan volver a los gritos y a la producción analógica o incluso que apuesten por volver a la formación original. Hagan lo que hagan, cada nueva vuelta de tuerca en su discografía acentúa un poco más el declive de su creatividad. Podemos concederles que consigan repuntar un poco el bajo rendimiento de aquel disco insulso y autotitulado de 2007, pero empeorarlo era casi misión imposible...

A estas alturas de la película, y con otros grupos de la movida noventera positivamente rehabilitados como Deftones con su "Diamond Eyes", sería preferible que Korn se dedicaran a sus negocios. Presos de un estilo que admite poca y mala evolución, atados a unas coordenadas sónicas que no tienen sentido en la actualidad, los de Bakersfield ya ni siquiera se molestan en experimentar con su sonido, simplemente se dedican a hacerse cruces intentando reproducir de mala manera los méritos de sus primeros tiempos. En este contexto, algunas de sus nuevas obras como "Oildale (Live Me Alone)", "Pop A Pill" o "Let The Guilt Go" se dejan escuchar, pero no son más que billetes express de ida y vuelta a 1998, el efecto se desvanece pronto y la relevancia en su discografía resulta, prácticamente, nula. Para más inri, siguen apostando por estrategias tan desonrosas como clavar una enésima versión en vivo de "Blind" como extra de la versión especial del disco, y esas cosas, en pleno 2010, sí que tocan la moral...

Ahora que los noventa empiezan a ser reivindicables como la gran época, musicalmente hablando, que fueron; y que revisitamos clásicos de la banda como "Korn" o "Life Is Peachy" con toda la reverencia y la nostalgia que merecen, ahora más que nunca, Korn deberían exigirse a sí mismos algo más que intentar ser la sombra de lo que fueron... Que sean capaces de hacerlo mejor en el futuro, por lo visto, parece poco probable, pero el tiempo lo dirá.

(publicado en elpesodelavida)

martes, 19 de octubre de 2010

Bring Me The Horizon_ "There is a hell, believe me I`ve seen it. There is a heaven, let's keep it a secret"


Desde luego que las apariencias engañan... Cuando leí por primera vez una entrevista a los miembros de Bring Me The Horizon con motivo de su anterior y exitoso disco "Suicide Season" se me llevaron los demonios al ver a una panda de inglesitos mocosos (con ese maniquí de Bershka que es Oli Skyes a la cabeza) posando con sus tatus último modelo y sus flequillos de peluquería. Más de uno ya ha comentado esa súbita necesidad de llamar a los servicios sociales que provoca el ver una foto de estos imberbes. Musicalmente, imaginé un pastiche musical "emo-core-bailongo" del montón, un pufo a lo Attack-Attack y similares... Pues bien equivocado estaba, pues su sonido era y es una bomba de relojería sorprendente, rabiosa y actual, pero sobre todo, desgarradora...

Con este nuevo álbum de título maratoniano mis reservas eran menores, aunque su inaguantable estilismo sigue ahí y también entra en juego el factor hype: ¿serán capaces de mejorar su debut o se quedarán a medias? La respuesta es clara, Bring Me The Horizon consiguen reunir los argumentos necesarios para revalidar su propuesta. Se presentan algo menos viscerales, más contenidos en sus arrebatos pero igualmente potentes. Su sonido ha derivado sutilmente hacia un todo más compacto, reforzando la épica de sus composiciones y mejorando en algunos aspectos como el uso de las voces (aunque siguen desgañitándose a gusto, se observan ciertos matices) o el mayor cuidado en el uso de la electrónica. Claros ejemplos de esto lo tenemos en el majestuoso comienzo con "Crucify Me" (todo un acierto esos samplers con voces femeninas) la pausada "Don´t Go", "It Never Ends" o "Blessed With A Curse", canciones de alto voltaje que se sirven de desarrollos de corte post y partes ambientales para ganar en intensidad. El resto del disco, soprendentemente, se nutre de trallazos con alma metalera como "Anthem", "Alligator Blood" o "Fuck" (con la colaboración de Josh Franceschi, vocalista de You Me At Six, en un estilo inédito en él) y para terminar la fiesta, nos regalan algunas joyas más hardcore como la coreable "Home Sweet Hole" o "Fox Anf The Wolf" (con Josh Scogin de The Chariot dándolo todo).

Bring Me The Horizon han conseguido algo muy difícil: hacer madurar un sonido como el que expresaron en "Suicide Season" sin caer en clichés ni perder un ápice de pegada, componiendo un album brutal y cuidado a partes iguales. Así que aplicaremos el mismo rasero que con Slipknot: mientras consigan deleitar de esta manera nuestros oídos, pasaremos por alto que vayan hechos unos payasos.

(publicado en elpesodelavida)

lunes, 18 de octubre de 2010

Brandon Flowers. Madrid. 9/10/2010


La sala madrileña La Riviera presentaba un aspecto triste minutos antes del concierto de Brandon Flowers el pasado sábado. Una tarde lluviosa no ayudó a mejorar el ambiente previo en las entradas y accesos del recinto. The Rewards en el papel de teloneros tuvieron que lidiar con una audiencia desinteresada que comenzaba a llenar la sala poco a poco y sobre las diez de la noche, con media hora exacta de retraso con respecto al horario previsto, Brandon Flowers se apoderó del escenario rodeado de su numerosa y bien avenida banda de acompañamiento.

El inicio del concierto fue arriesgado y funcionó... La primera canción en sonar fue "On The Floor", una de las composiciones más sólidas de su irregular "Flamingo", para dar paso a "Crossfire", la canción estandarte de esta nueva andadura en solitario del cantante de The Killers. Brandon quemó las naves pronto y, en consecuencia, perdió algo de fuelle hacia la mitad del show... Se fueron encadenando casi la práctica totalidad de sus nuevas composiciones. Algunas como "Playing With Fire", "Only The Young" o "Jilted Lovers And Broken Hearts" nos dejaron un buen sabor de boca y las que peor funcionan en el disco, como "Magadalena" o "Right Behind You" mejoraron en su ejecución en directo. Un par de versiones de "Bette Davies Eyes" de Kim Carnes y de su propia "Lossing Touch" aportaron un toque de elgancia al setlist. Aún así, las ocasiones en las que un entregado Brandon fue capaz de meterse al público en el bolsillo fueron contadas, y aunque lo intentó, la mayoría de sus nuevas canciones no consiguieron entretener lo suficiente como para cuajar un concierto redondo. No ayudó un bis corto con versión acústica del clásico "When We Were Young" incluída. El concierto sumó un total de 55 minutos, mejorando el resultado obtenido la noche anterior en Barcelona, pero dejando a la audiencia con ganas de más, mucho más...

Dicho esto, cabe decir que Bradon Flowers sigue siendo un artista en el que confiamos y que se desenvuelve bien en las tablas. Siempre se las acaba apañando para ofrecer buenos momentos a sus seguidores y puede que desfogarse en solitario con este "Flamingo" prepare el terreno para que The Killers vuelvan al redil con energías renovadas.


(escrito para elpesodelavida)

miércoles, 6 de octubre de 2010

Avenged Sevenfold_ "Nightmare"


Bienvenidos a un nuevo capítulo en la historia de Avenged Sevenfold, esos californianos macarras y trasnochados que se las han apañado para configurar uno de los últimos sonidos imprescindibles del metal moderno. Un sonido, eso sí, deudor de muchos de los grandes (Iron Maiden, Metallica, Guns'N'Roses o Pantera podrían haberles demandado por plagio en un momento dado) pero que, curiosamente, se torna en un cóctel-tributo con personalidad propia. Desde sus pintas de chulos de bolera, pasando por esos apodos de patio de instituto que lucen con orgullo ("Mr. Shadows", "Synyster Gates", "Zacky Vengeance"...) y terminando en sus despliegues épico-instrumentales; todo en Avenged Sevenfold es un monumento al exceso, y desde luego, es precisamente ahí donde reside su encanto.

Este último capítulo de la historia se llama "Nightmare" y viene marcado por la trágica muerte de su batería Jimmy "The Rev" Sullivan el pasado mes de diciembre de 2009, un triste acontecimiento que ha condicionado profundamente el desarrollo de este nuevo disco y que, a buen seguro, condicionará igualmente el resto de la carrera del grupo en el futuro. A pesar de haber sido sustituido por una bestia parda de las baquetas como Mike Portnoy (ex Dream Theater), echaremos siempre en falta el talento de "The Rev", no sólo uno de los mejores con su instrumento, sino una pieza clave en el engranaje compositivo de la banda. "Nightmare" respira el duelo por la pérdida de un compañero por los cuatro costados, pero no de forma solemne o tópica, sino de la mejor manera posible: llevando de nuevo al extremo los exagerados atributos de la banda, siendo épicos y directos a la hora de meter caña (el trío inicial con "Nightmare", "Welcome To The Family" y "Dangerline" son de sus composiciones más inspiradas en los últimos años) y emotivos y melancólicos en esos "momentos balada" que también abundan en el disco ( "So Far Away", "Victim" o "Fiction", ésta última escrita por el propio "The Rev").

Lo cierto es que, a pesar de la seriedad de los acontecimientos o tal vez gracias a ella, Avenged Sevenfold ha conseguido ponerse de nuevo en el punto de mira y remontar el vuelo, incluso superar su anterior y homónimo disco de 2007 (donde puede que se tomaran demasiado en serio a sí mismos). Hoy podemos volver a disfrutar de su desenfadada y exuberante visión del metal: melódica, con pegada y repleta de guiños hacia sus héroes. Esperemos que, a pesar de ese regusto a despedida que tiene el disco, "Nightmare" no suponga el agotamiento de su fórmula y que puedan seguir encontrando inspiración de cara al futuro. Estarán defendiendo el disco en directo el próximo 20 de octubre el El Sant Jordi Club de Barcelona.

(publicado en elpesodelavida)

domingo, 3 de octubre de 2010

Jimmy Eat World_ "Invented"

Enfrentarse a un nuevo disco de Jimmy Eat World es como entrar en una dimensión temporal distinta, los años no parecen pasar por su sonido y no importa lo que suceda a tu alrededor, Jim Adkins y su banda conservan sus constantes intactas álbum tras álbum. De acuerdo en que no estén demasiado familiarizados con el concepto "evolución", pero mientras mantengan la clave para crear esas melodías tan memorables y adictivas , su gusto por lo inamovible seguirá siendo una bendición para nuestros oídos.

"Invented" no es una excepción, mantiene un equilibrado punto zen en el que todo, mágicamente, parece estar en su sitio. Desde los brillantes arrebatos rockeros ("Cofee And Cigarettes" o "Action Needs An Audience"), pasando por las delicadas piezas de corte emotivo ( la inicial y semi-acústica "Heart Is Hard To Find", "Cut" o "Stop"), hasta los desarrollos atmosféricos y grandilocuentes ("Evidence", "Mixtape" o ese monumento sónico de más de siete minutos que es "Invented"). Todos estos argumentos dan continuidad a la configuración actual de su sonido desde aquel ya lejano "Futures" de 2003 y pasando por el ya penúltimo "Chase This Light" de 2007. Atrás quedan los tiempos en los que el incendiario "Bleed American" les ponía en el punto de mira del rock mainstream; ese tren pasó y, casi afortunadamente, ellos siguieron y siguen a los suyo. Aunque podemos imaginar que canciones como "My Best Theory", su nuevo single, tocada a un par de velocidades más, no desentonaría en absoluto en aquel rabioso disco de 2001.

Lo mejor de todo (mejor incluso que tener de nuevo a Marc Trombino a bordo de la nave, productor también del imprescindible "Clarity" de 1999) es que estas buenas sensaciones iniciales irán creciendo con las escuchas. La experiencia dicta que "Invented", como cada disco de Jimmy Eat World, se hará fuerte poco a poco tanto en nuestros reproductores como en nuestros corazones, apuntalando otro buen movimiento en la carrera de estos humildes genios.

(publicado en elpesodelavida)

domingo, 26 de septiembre de 2010

Biffy clyro_ "Lonely Revolutions"

(nueva crítica para El Peso De La Vida)

Biffy Clyro vuelve a dar la sorpresa. Justo un año después de su increíble "Only Revolutions" (destacado en la mayoría de listados de mejores discos de 2009) nos llega este recopilatorio de caras b, otro conjunto de canciones complementario del primero y, a su manera experimental y desenfadada, igual de inspirado.

Lo de estos escoceses es envidiable: a lo largo de su carrera siempre se han mostrado prolíficos, las citas con sus discos no se hacen esperar más de dos años y aún así siempre consiguen maravillar a su público y evolucionar su sonido hasta cotas insospechadas. Este "Lonely Revolutions" nos devuelve a esos Biffy Clyro espontáneos y curisosos, sus canciones complementan a la perfección a las de su disco gemelo (incluso algunas como "Help Me Be Captain" o "Paperfriend" son, por momentos, reconstrucciones de aquellas). Durante los 18 cortes (ni más ni menos) de este disco nos reencontramos con esos juegos rítmicos y melódicos que siempre han marcado la trayectoria de este formidable trío. Si para "Only Revolutions" parieron joyas épicas de la talla de "That Golden Rule" o "Mountains", aquí tenemos trallazos directos como "Robbery" o "Sad Sad songs". Si los estribillos de "Born On A Horse" o "Bubbles" nos hicieron delirar el año pasado, aquí tenemos otros a la misma altura como los de "Eyelids" o "Prey Hey". Y la incial y reposada "Little Soldiers" no tiene nada que envidiar a "God and Satan" o "Many of Horror".

La delgada línea que separa ambos conjuntos de canciones reside en la ambición. "Lonely Revolutions" ya no necesita ese espíritu renovador y grandilocuente de su predecesor, es un disco despreocupado y fresco, la otra cara de la misma moneda, un ejercicio de completación muy acertado que afianza la idea de que hay pocas formaciones hoy en día tan inspiradas y en forma como la de Simon Neil y los hermanos Johnston. Un grupo en continuo estado de gracia y que a buen seguro volverá a darnos nuevas satisfacciones pronto.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Brandon Flowers_ "Flamingo"


(Aquí va otra reseñita musical escrita para ese gran blog musical que es elpesodelavida.)

Curiosa trayectoria la de The killers: su primer disco "Hot Fuzz" aún es esa atalaya insuperable en la memoria de sus fans, con su segundo y meritorio "Sam´s Town" fueron vapuleados por la crítica pero consiguieron aumentar sus ventas, y su último e irregular "Day and age" supuso, irónicamente, el ascenso a la categoría de gran banda de rock capaz de llenar pabellones allá donde vaya. Es como si Brandon Flowers, líder del grupo amado y odiado a partes iguales, tuviera una fórmula magica para seguir avanzando por el camino del éxito de manera independiente a sus méritos musicales. "Flamingo", primera aventura de Brandon en solitario, ya ha debutado con buenos números en Estados Unidos e Inglaterra, pero ¿qué es exactamente lo que contiene?

Flamingo se compone de canciones compuestas por Brandon Flowers con la continuación de "Day and age" en mente, pero mientras sus compañeros de banda se tomaban un merecido descanso de las giras agotadoras de los últimos dos años, decidió llevarlas adelante con su firma personal. A lo largo del disco encontramos dos raseros diferenciados. Por un lado tenemos canciones marca de la casa como la inicial "Welcome to fabulous Las Vegas", el efectivo single de presentación "Crossfire", la dulce "Hard Enough" (con la colaboración de Jenny Lewis a las voces) o la efectista "Jilted lovers and broken hearts"; temas grabados a fuego con la personalidad épica de Brandon, que juegan su baza a lo largo del escaso metraje del disco para enganchar a esos maltrechos fans del pasado. Por otro lado encontramos unas cuantas licencias y experimentos en los que el señor Flowers se pone a prueba con dispares resultados. La contención de "Playing with fire" o esa suerte de tributo a Johnny Cash que es "On the floor" resultan interesantes, mientras que el coqueteo con los 80 en "Was it something i said" o los toques latinos de "Magdalena" hacen aguas desde la primera escucha.

Esta ensalada estilística consigue cierta cohesión gracias a una sobresaliente labor tras los controles de los reputados Stuart Price, Daniel Lanois y Brendan O´Brien, que encuentran en el minimalismo y los arreglos los principales aliados para la ocasión. Mientras tanto, la ambiciosa voz de Brandon intenta convencernos de demasiadas cosas, abarcando demasiados registros y quedándose al final en tierra de nadie. La edición extendida del disco nos deja hasta cuatro temas extras como la sureña "The clock was ticking" o la resultona "I came here to get over you" que consiguen maquillar el resultado final, pero ¡ay de el que se enfrente a la ramplona edición estandar de diez temas...!
Esperemos que el buen hacer de Brandon Flowers en directo arroje algo de luz sobre "Flamingo" durante su próxima gira por Barcelona y Madrid (8 y 9 de Octubre, respectivamente).